PostHeaderIcon 2009_07_11Aras- Los mangranos

Aras-Los Mangranos11-Julio-2009

El camino me llama

Queridos amigos y familia:

El pasado finde me escapé a Aras de los Olmos. Salí el viernes a las cinco y media con la Chelvana. En dos horas y poco nos plantamos en Aras (por el camino calleron los discos de Pearl Jam y Capercallie). Me hospedé en la casa rural de Encarna. Cada vez tiene una mejora más. Ha puesto un DVD, y está pensando en poner internet wifi. Me instaló en el apartamento de abajo, donde siempre hace fresco. Por la noche dormí con sábana. Al levantarme el día siguiente, hice cuatro compras y salí zumbando.

El objetivo era llegar a Los Mangranos, donde me esperaba una fuente de agua fresca (así sólo tenía que cargar agua para medio viaje). Hizo calor (aunque nada que ver con el del día siguiente). Me costó cuatro horas llegar a Los Mangranos (todo el rato cuesta abajo). Llegué molido. CAda hora son cuatro kilómetros (en mi caso algo menos porque cada media hora paraba a descansar e hidratarme, y además paraba para hacer fotos). En los Mangranos comí y bebí hasta hartarme de agua. Los Mangranos es un rincón precioso. Al lado de la fuente hay mesas para sentarse a comer, dormitar, meditar, o lo que uno necesite y desee.Cerca de la fuente hay una cala natural del Turia. El agua bajaba muy sucia, así que nada de baño. Decidí que descansaría tres horas y que probaría a salir más tarde de las seis para evitar las horas de pleno sol. Lo conseguí sólo parcialmente. Hubiera sido mejor esperar hasta las siete.

Aquí hubo tema

Una bonita planta

El cielo sobre mi cabeza

El río Turia

El refugio

A Los Mangranos llegó una pareja en coche. Les indiqué unos cuantos
sitios a los que podían llegar en coche (como la Muela, el
Observatorio Astronómico, etc…). Se ofrecieron amablemente a
llevarme hasta ARas, pero pensé que sería más divertido morir
reventado en alguna cuesta, y, amablemente les dije que volvía
andando. Total que salí de vuelta al pueblo. Las dos primeras horas
fueron de mucho calor. Pero a las ocho el sol ya no pegaba fuerte y
corría una brisa fresca. Cuando ya sólo me faltaba una hora para
llegar al pueblo…me perdí ¿Os lo podéis creer? ¡Con la de veces que
he hecho ese camino! Cogí una desviación equivocada y empecé a dejar
atrás el pueblo. Además el paisaje no me sonaba. Cuando llevaba veinte
minutos alejándome del pueblo paré. Algo iba mal. Decidí desandar lo
andado. Otros veinte minutos extra de pateo. Iba más muerto que vivo,
pero llegué a un camino a mitad de distancia entre el pueblo y La
Travina…eso ya estaba mejor. El caso es que llegué al pueblo con las
últimas luces del día. Menuda paliza me di; pero me lo pasé bomba.

La vuelta a Aras

¿Qué más se puede pedir?

Las últimas luces del día

Cené rápido, tomé la medicación y a dormir.

Me levanté tarde al día siguiente. Y lo primero que hice fue   vomitar
. NO sé si fue un virus, si fue el agua, si fue la comida; pero el
caso es que vomité varias veces a lo largo del día. Tuve fiebre, y me
metí debajo de una manta hasta la hora de coger la Chelvana. ESe
domingo si que hizo un calor infernal, y yo no podía hidratarme porque
lo tiraba todo. Amablemente, el conductor paró en Chelva, porque le
expliqué que necesitaba ir al servicio. Llegué más muerto que vivo a
Valencia. Una vez en casa, empecé con dieta blanda: pescado, puré de
patatas, yogurt natural. HOy ya estoy bien, pero lo he pasado fatal.

Bueno, no os aburro más.

Un abrazo.

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